¿Qué nos motiva a viajar? 27 razones para descubrir la tuya
Si te preguntas qué nos motiva a viajar, seguro encontrarás muchas razones. Porque esa es una pregunta sencilla, pero no siempre lo es.
A veces viajamos para descansar, otras para cumplir un sueño, para reencontrarnos con alguien, para escapar de algo o simplemente para sentir que la vida vuelve a moverse.
Entender tu motivo no es una tontería: puede ayudarte a elegir mejor el destino, preparar el viaje con más conciencia y disfrutarlo sin cargar expectativas que no son tuyas.
Este artículo forma parte de la serie “Prepararte para Traviajar“, una guía para organizar no solo tu viaje, sino también para identificar tus miedos, la disposición de dinero, tu casa, tu cuerpo y tus expectativas antes de salir.
Hace tiempo grabé un video en vivo repasando distintos motivos para viajar que había investigado, y fui comentando con cuáles me identificaba y con cuáles no. Hoy quiero traerte esa lista actualizada, con más contexto y con mi experiencia después de haber viajado bastante más desde entonces.
Antes de leer la lista, pregúntate esto:
- ¿Viajo porque quiero vivir algo nuevo o porque quiero escapar de algo?
- ¿Estoy buscando descanso, inspiración, conexión o cambio?
- ¿Qué espero que este viaje me regale?
- ¿Qué parte de mí necesita moverse?
Una vez tengas respuesta a estas preguntas. Pasa a leer los diferentes motivos que encuentras en esta lista y dime, en los comentarios, si alguno resuena contigo.
Cosas que nos motivan a viajar y que nacen de ti misma
1. Desconectar y descansar
Desconectar y descansar, es de los motivos más comunes a la hora de viajar y es el que utiliza la mayoría de personas en sus vacaciones. Aunque no siempre es tan cierto como parece: a veces el viaje cansa tanto que llegas necesitando descansar del viaje ¿No te ha pasado?.
Aun así, salir de tu rutina cotidiana para recargar energía sigue siendo válido y potente.
Cuando trabajaba en oficina, yo siempre me pedía mis días para desconectar y descansar en épocas donde pudieran caer varios puentes y sobre todo descansar varios días seguidos, pues me gustaba pasar todo el tiempo que podía con mi familia que vivía en el pueblo.
2. Cumplir un sueño
Este es de los que más me representan. He viajado a lugares con la única intención de cumplir un sueño puntual, no de “verlo todo”.
Cuando fui a India, mi objetivo era el Taj Mahal, y punto. Estuve un mes en el país, prácticamente todo el tiempo en Delhi, con tres o cuatro días en Agra solo para ver y disfrutar del Taj Mahal, y no me arrepiento de no haber visitado mucho más.
Lo mismo pasó con la Muralla China: fui únicamente a verla, sin desviarme a otros sitios recomendados, porque ese era mi sueño concreto y quería vivirlo así.
Quizás la próxima vez que vuelva a esos países aproveche para darme una vuelta por otros lugares.
3. El placer de hacerlo
Hay personas que viajan simplemente por el placer de hacerlo, porque les gusta ir a un sitio, así hayan ido mil veces. Les gusta y punto. Ya sea porque simplemente quieren disfrutar del viaje y no necesitan más justificación que esa.
A mí me gusta viajar y siento mucho placer al hacerlo”, pero creo que este motivo no me representa mucho, si te soy honesta.
4. Buscar inspiración
A mí me pasa que viajar me inspira a escribir, me saca del estancamiento creativo cuando lo tengo. Si sientes que en tu rutina se te seca la creatividad, moverte puede ser justo el empujón que necesitas.
Además, que no hay nada más inspirador que conocer nuevos lugares, comer comidas nuevas, conocer personas diferentes. Esto hace que el hecho de viajar sea toda una experiencia.
5. Salir de tu zona de confort (o ampliarla)
Yo prefiero verlo así: no sales de tu zona de confort, la vas ampliando cada vez que te expones a un lugar o una experiencia nueva.
Dormir en otra cama, escuchar otro idioma, comer otra comida: todo eso hace tu zona de confort más grande, no te saca de ella, así que míralo de otra manera y verás cómo tu zona de confort deja de ser un problema, porque será mucho más grande cada vez.
6. Aprender cosas nuevas de ti misma
Los viajes te ponen a prueba de formas que tu rutina no lo hace, y ahí descubres cuánta paciencia, creatividad o capacidad de resolver problemas tienes en realidad.
Algo que a mí me ha pasado es que he aprendido a resolver problemas de otra manera, soy más recursiva y me he dado cuenta que me puedo desenvolver súper bien bajo presión. Es genial.
7. Cambiar cosas que no te gustan de ti o ponerte límites
Hay personas que, lejos de casa, se permiten ser una versión de sí mismas que en su entorno habitual no se atreven a mostrar. Ya sea por miedo a ser juzgado o porque no habían notado que necesitaban ser de cierta manera.
Cuando viajas no tiene nada de malo experimentar con eso, porque normalmente donde van, no los conocen, así que sienten esa libertad de poderse expresar y eso es muy válido.
8. Hacer cosas que no haces normalmente
Hablar un idioma que casi no practicas, levantarte a otra hora, comer distinto. El viaje te obliga a salir del piloto automático. Y esto si es de las cosas que personalmente disfruto mucho del viaje, porque me permite ver una versión de mi diferente, pero también conocer cómo viven otras personas su vida y eso siempre me encanta.
Cosas que nos motivan a viajar: la conexión con otros
9. Visitar familia o amigos
Cada vez es más común tener a alguien querido viviendo en otro país, y el viaje se convierte en la excusa perfecta para reencontrarse. Por eso muchas personas eligen este motivo de viaje porque les brinda la excusa necesaria para salir de su rutina y disfrutar unos días con personas a las que aprecia mucho
10. El amor
Sí, lo sé pero el amor es una fuerza poderosa y puede incluir desde mudarte por la persona que conociste viajando, hasta quien viaja con la idea (un poco romántica, lo admito) de que su media naranja tiene una nacionalidad específica. Nunca me ha pasado esto, pero oye, no soy yo nadie para juzgar los sueños de las personas.
Y sí suena a motivo de película pero es un motivo real y válido como cualquier otro.
11. Conocer personas nuevas
Viajar sola te enfrenta, quieras o no, a hablar con desconocidos. Pierdes el miedo a relacionarte, y a veces terminas cenando con alguien que conociste esa misma tarde.
Aunque eso no solo pasa cuando viajas solo, a mí me pasó en Australia cuando viajé con mi ex, conocí un chico de Estados Unidos y pasé la tarde con él, por la noche para cenar recogimos a mi ex y fuimos los tres juntos y pasamos una buena noche juntos. ¡Fue genial!
12. Ser diferente a los demás de tu entorno
Si en tu círculo cercano casi nadie viaja, hacerlo se convierte también en una forma de diferenciarte. No hay nada de vanidoso en eso, es simplemente otro tipo de motivación válida que mucha gente elige porque no quiere ser encasillado como todos los miembros de su familia.
Cosas que nos motivan a viajar: la búsqueda de una experiencia concreta
13. Para celebrar algo
Algo que nos motiva a viajar tiene que ver con el hecho de celebrar algo, ya sea un cumpleaños, una boda, logros.
Durante años yo misma tuve la costumbre de celebrar mis cumpleaños en ciudades emblemáticas y ahorraba o elegía viajar en esa época porque era una manera de celebrar mi día. Por eso pasé un cumpleaños en Inglaterra, otro en Jerusalén.
Convertir una fecha especial en destino de viaje, es de los motivos más bonitos que existen.
14. Asistir a un evento
A veces el viaje entero gira en torno a un concierto, una conferencia o un evento puntual de trabajo o de placer.
Yo he viajado varias veces por trabajo a eventos concretos como capacitaciones, formaciones e incluso para crear lazos fuertes con los compañeros. Y siempre trataba de sumar unos días extra en el lugar solo para disfrutar del viaje, porque para mí ir solo al evento y volver se me quedaba corto.
15. Probar comidas nuevas
El turismo gastronómico cada vez tiene más protagonismo. Y ojo con algo curioso: hay comida que solo sabe bien en su lugar de origen.
Según mi propia experiencia se puede comer comida colombiana en España, sí es verdad y cada vez hay más buenos restaurantes, pero honestamente no me sabe igual; prefiero comerla en Colombia y, cuando estoy fuera, aprovechar para probar lo local, no suelo buscar ni restaurantes colombiano, ni españoles, aunque a veces me topo con ellos y aprovecho, no suelo viajar para comer la comida que tengo en casa.
16. Visitar lugares de películas, series o libros
El turismo inspirado en ficción está en auge. Sí, es verdad hay rutas de El Señor de los Anillos en Nueva Zelanda, de Juego de Tronos en Malta, de Harry Potter en Inglaterra.
A mí me pasó en Roma: había leído Ángeles y Demonios de Dan Brown poco antes de viajar la segunda vez, y terminé armando mi propia ruta por las iglesias del libro solo porque me apetecía vivir esa historia en primera persona. Así mismo me pasó cuando fui a New York, quería ver lugares de mis películas y series favoritas, porque soy así de friki.
De hecho, tengo una sección en Mi blog de Cine y TV algunos artículos sobre lugares de película, aunque en este blog también he contado algunas cosas de esos lugares.
17. Conocer las maravillas del mundo
Ya sean las siete maravillas modernas o los lugares Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, hay quien organiza sus viajes completos alrededor de esa lista.
Soy un poco friki con este tema, lo confieso y sí he visitado ya algunas de esas maravillas como la Gran Muralla China (China), Petra (Jordania), el Coliseo de Roma (Italia) y el Taj Mahal (India). Me faltan solo las de: Chichén Itzá (México), Machu Picchu (Perú) y el Cristo Redentor (Brasil). En breve las completo jajaja
18. Vivir diferentes experiencias de viaje
Hay muchas experiencias que se pueden vivir durante un viaje, por ejemplo ser mochilera, hacer autostop, viajar en un crucero, en furgoneta, en un road trip.
No es lo mismo el destino que la forma de recorrerlo, y elegir esa forma también es un motivo en sí mismo. Hay mucha gente que solo viaja para vivir una experiencia concreta y eso me parece genial.
19. Estar más en contacto con la naturaleza
Si tu día a día es ciudad y apartamento, el viaje puede ser tu única oportunidad real de reconectar con espacios naturales, con la montaña majestuosa, el mar salvaje o un lugar tan perdido de todo que te transporta a otro momento de la vida, donde todo era más sencillo.
20. Por creencias religiosas
Peregrinaciones, viajes para conocer tus raíces si creciste lejos de tu país de origen, rutas religiosas. Es un motivo profundamente personal y cada vez más común.
Cuando viví en Compostela conocí a muchos peregrinos que elegían este tipo de motivación para viajar y que me parecía genial, porque les permitía ir a lugares religiosos bellísimos en el mundo.
21. Descubrir cómo vive la gente en otros países
Esto te rompe muchos esquemas, porque pensamos a veces que somos muy diferentes, o por el contrario que todos en el mundo comos iguales. Pero resulta que viajando, puedes llegar a descubrir que no todo el mundo se casa, tiene hijos o construye su vida bajo el mismo molde que aprendiste en casa.
Para mí, es de los grandes aprendizajes que tiene el viajar.
22. Deportes extremos
El tema de los deportes es bien extremo, porque mucha gente viaja para hacer paracaidismo, escalada, deportes de aventura en destinos concretos. Un motivo caro, pero muy potente para quien lo vive así.
Igualmente, aquí podemos incluir el que viaja para ver deportes, como el Mundial de Fútbol, las Olimpiadas y cosas así. El turismo deportivo es bastante habitual en ciertas épocas del año, y muchas personas aprovechan estos sucesos para planear sus viajes.
Cosas que nos motiva a viajar en el crecimiento personal y profesional
23. Oportunidades laborales
Muchas personas viajan buscando mejores condiciones de trabajo que lamentablemente a veces no logran encontrar en su propio país, así que a veces viajan de turistas, evalúan la situación y luego terminan migrando.
24. El estudio
Todavía hay quien prefiere estudiar presencialmente en otro país, aunque hoy se pueda aprender casi cualquier cosa por internet. Sin embargo, el viaje por estudio sigue siendo muy común. Así mismo te puede pasar como a una prima, que luego se enamoró y decidió quedarse en el país.
25. Aprender o mejorar un idioma
Para mí este es de los motivos más poderosos. Yo con el inglés no me llevo del todo bien, pero cuando viajo me obligo a hablarlo, y aunque me salga fatal al principio, siempre termino mejorando solo por la práctica constante.
Y ese para mí es una de las grandes motivaciones de viajar a un país donde no hablen español 🙂
Cosas que nos motivan a viajar: escapar
26. Escapar
Aquí quiero detenerme un momento porque no es lo mismo huir de una situación política o de inseguridad real, algo que le ha tocado vivir a mucha gente, incluida gente de mi país, que viajar para no enfrentar un problema personal.
Si te vas con la idea de escapar de algo sin resolver, ese problema no desaparece solo porque tú te muevas de país: viaja contigo, como un pasajero más.
Mi recomendación honesta es esta: si puedes, resuelve lo que tengas pendiente antes de viajar, para que el viaje lo puedas disfrutar de manera real y no una forma de aplazar algo que tarde o temprano vas a tener que afrontar de todas formas.
27. Sentir que es la única manera de ser feliz
Es una realidad para muchas personas, aunque lo ideal sería trabajar en qué es lo que no te deja sentirte plena en tu día a día, en lugar de depender exclusivamente de viajar para sentirte bien.
Mucha gente piensa que si no viajan no pueden ser felices y eso no debería ser una motivación, pero lo es y no es algo malo, pero sí se podría revisar.
Lo que nadie te dice sobre lo que nos motiva a viajar
No todos los días vas a sentir esas ganas enormes de lanzarte a planear el viaje. Hay días en los que, aunque tengas clarísimo tu sueño, simplemente no tienes ganas de nada: ni de investigar destinos, ni de ahorrar, ni de organizar papeles.
Y eso es completamente normal, le pasa a todo el mundo, aunque en redes casi nadie lo cuente.
Cuando te falte esa chispa, lo que mejor me ha funcionado a mí no es forzarme sola, sino rodearme de personas con planes parecidos: grupos de viajeros, comunidades, incluso pequeños “masterminds” informales donde cada quien tiene su propio proyecto, pero comparten una meta similar y se empujan mutuamente.
Tu pareja, un buen libro, una película que te recargue energía, salir a caminar y ver gente: todo eso también suma.
La soledad está bien y hay que saber convivir con ella, pero cuando lo que buscas es motivación para seguir, casi siempre ayuda más estar acompañada que aislarse.
Entonces, ¿Cuál es tu motivo para viajar?
No hace falta que elijas solo uno. Lo normal es que te identifiques con varios de esta lista al mismo tiempo, como me pasa a mí, y que ese combo cambie según la etapa de vida en la que estés.
¿Con cuáles de estos 27 motivos te identificas más? ¿Hay alguno que no mencioné y que para ti es justamente el que te hace hacer la maleta?
En el próximo artículo de esta serie hablaremos de los miedos antes de un largo viaje, porque entender qué te motiva es solo la mitad de la ecuación: la otra mitad es entender qué te frena.

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